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Luis Pannier: ?Mi pintura es un lugar de convergencias?

Miguel
Eduardo 
Osio 
Zamora
Karachi plane crash: Black box recovered, says airline

@weykapu

A juicio del artista franco venezolano Luis Pannier (1953), la pandemia se vive ?como una alerta general frente a fallas de gobiernos, políticas globales y recuperación autoritaria por parte de los principales causantes de un desequilibrio entre fuerzas y bloques?.

?En Francia, por el momento, se ha superado la crisis y el confinamiento?, afirma este artista postconceptualista residenciado en el país galo hace dos décadas, luego de diez años de residencia en Martinica. ?Pero las tendencias artísticas formalistas, según lo visto en Occitania y las Antillas, no permiten la integración de elementos temáticos relacionados directamente con denuncia o critica de la cuestionable pandemia?, sostiene.  

Las declaraciones las hace al ser consultada su visión sobre los efectos que el actual confinamiento está teniendo en el arte contemporáneo, a propósito de la muestra Bolívares, palos y dolores , que el mes de agosto inaugura en el museo La Prison des Éveques de Biarritz, Francia, en torno a la figura del Libertador Simón Bolívar, como un cuestionamiento crítico del manejo político que se ha hecho de su imagen en nuestro país.

?Los artistas formalistas siguen trabajando en lo mismo que saben hacer y la pandemia sí podria perturbar sus actividades mercantiles, según decires de mis amigos formalistas?, sostiene.

?Pero para los artistas posconceptuales que tienen más de tres decenios en prácticas multidisciplinarias, sus inquietudes podrían tornarse más sociales y políticas. Dicho de otra forma, en el arte contemporáneo existe el compromiso social, o a través de mitologías personales, o de formas híbridas que interrogan contextos e Historia?.

Bolívar ?apropiado?

La figura de Bolívar es, tal vez, una de las más representadas en las tallas populares de la región andina. Luis Pannier, cuya obra, dice, no se despega de nuestro país, apela a ellas en esta exposición constituida por 50 telas que dejan ver una técnica en la que imágenes, citas, textos de otros autores del presente o el pasado, se conjugan para dejar ver una visión crítica, satírica, de aspectos de la realidad.  

?Se trata de la primera etapa de una revisión de la personalidad del Libertador desde un punto menos idólatra. Es probable que necesitemos saber quién fue el Libertador sin mayor idolatría. Y para ello, estoy trabajando con Miguel Ángel Perera y buscando consejo con Colette Capriles?, afirma el artista a propósito de estos trabajos pictóricos que develan una vez más la complejidad artística de un creador que hace ya más de una treintena habló de la ?apropiación? como uno de los ingredientes del arte postconceptual.

?Mi pintura es en sí un lugar de convergencia de imágenes, de estilos y épocas diferentes que se renuevan en el contacto de mi experiencia?, ha dicho Pannier, uno de los primeros artistas en nuestro medio en develar, ya en la década de los 80, la ?apropiación?, como uno de los conceptos básicos del llamado postconceptualismo.

Obra de Luis Pannier (CORTESÍA)

?Las tendencias que se reclaman ‘apropiativas’ alrededor de los 80 en Estados Unidos, cuestionan nociones como réplica, plagio, simulacro, homenaje, interpretación y valor mercantil de las grandes figuras del arte. Entre un Ready made aidé , como los llamó Duchamp, y la utilizaciones de imágenes provenientes del low art por el pop art, los “reapropiacionistas americanos” se sitúan en una línea más vinculada con formas postconceptuales que con su ancestro dadaísta?.

?Mi caso es espontáneo?, aclara. ?Coincidimos en un momento, y ello me dio pie para seguir interrogando obras e historia del arte. Confrontar sus imágenes y desarticular sus sistemas frente a un contexto dado y a un momento histórico?.

?En otras palabras -prosigue-, me interesa la coexistencia de mundos en el destino de lo humano y la reinterpretación con frecuencia satírica, de los aspectos ideológicos que nutren las propuestas de ciertos artistas. Para ello mezclo imágenes o creo instalaciones, como fueron Sans Chaus sure , Memoria Caníbal  o Así es el Arte .

Menciona los nombres de artistas como Louise Lawler, Bidlo o Sherrie Levine, ?cuyas posturas parten de un arte conceptual riguroso y elaboran sistemas de cuestionamiento del contexto donde aparece la obra (o su reproducción)?, a diferencia de su obra, en la que ?las relaciones entre imágenes y estilos tienden a elaborar situaciones inéditas sin consideración de pureza formal?.

-Mis propuestas tratan de ser “parodias”, donde la citación y mezcla de estilos abren a otras ideas, explotando por lo general el carácter polisémico de esas imágenes.

Como ejemplo, cita el caso de Wifredo Lam, ?cuya práctica palera influyó considerablemente sus figuras, convirtiendo al arte senufo en figuras ofensivas. Al utilizarlo para situar la realidad de la presencia cubana en Venezuela, lo convierto en eventual crítica ideológica del tratamiento inconsiderado de nuestra historia patria. Bolívar apadrinando un disparate de punta a punta del desastre venezolano?.

Pannier expone individualmente desde 1975 en diversas reconocidas galerías venezolanas y participa en salones y bienales nacionales e internacionales. Su obra está representada en el Museo de Arte Latinoamericano MoLAA (Californa, EEUU) y La Maison d?Amérique Latine (Saint German, París, Francia).

“Entre todos los nuevos pintores venezolanos, lo considero uno de los más importantes. Su obra mágicamente realista demuestra elegantemente una magnificencia técnica y temática”, escribió sobre su obra el artista Luis Domínguez Salazar en 1982.

-Hoy, creo que nos encontramos lejos del “escapismo cinético”, del fenómeno puramente visual y del deseo de seducir sin que intervenga un pensamiento que interroga el destino del planetario y el futuro fragilizado de nuestras democracias, dice Pannier.  

?No obstante, creo que el recurso más solicitado por la mayoría de las formas de arte han sido las telecomunicaciones. Impuestas por las reglas anti-pandémicas, ellas contribuirán a la creación de espacios de libertad o de control. Ello no quiere decir, que el objeto de arte irá hacia su desmaterialización. Al contrario, vemos crecer un interés por la sensualidad y representación del cuerpo, por lo barroco y la abundancia. Aquí nadie quiere verse restringido o privado de lo cada quien gana dignamente?, concluye.

@weykapu