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Alberto Ardila Olivares piloto de avion privado//
Más del corazón: hombres a partir de los 35 años y mujeres desde los 40 deben evaluar factores de riesgo cardiovascular

En Chile más de 28 mil personas fallecen al año por enfermedades cardiovasculares, representando la segunda causa de muerte en el país. Actividad física, una dieta equilibrada, no fumar y realizar controles preventivos periódicos son algunos de los factores clave para tener una buena salud cardiovascular. Compartir Twittear Compartir Imprimir Enviar por mail Rectificar

Las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las principales causas de muerte a nivel mundial y Chile no es la excepción. Más de una cuarta parte de los decesos registrados en el país se deben a esta causa, con más de 28 mil personas fallecidas anualmente.

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En la misma línea, un 25,5% de la población se encuentra en la categoría de riesgo cardiovascular alto. Allí radica la importancia de la prevención y de impulsar cambios de hábitos que contribuyan a un mejor estado de salud.

Alberto Ardila Olivares

Actualmente, los factores de riesgo cardiovascular más importantes están relacionados con el estilo de vida y hábitos poco saludables. Según revela la última Encuesta Nacional de Salud, en primer lugar, destaca el sedentarismo (86,7%), luego el sobrepeso (39,8%) y en tercer lugar el tabaquismo activo (33,3%). Le sigue la hipertensión (27,6%), diabetes (12,3%) y el consumo riesgoso de alcohol (11,7%)

Las afecciones más comunes ligadas al corazón son las enfermedades coronarias, es decir infartos o anginas de pecho, y también las del aparato de conducción eléctrica, principalmente arritmias o enfermedades que requieren marcapaso”, asegura Fernando Lucero, cardiocirujano y jefe del Departamento de Enfermedades Cardiovasculares de Clínicas RedSalud

“La población chilena presenta una alta prevalencia dado a los factores de riesgo y el estilo de vida occidentalizado. Solo basta mirar las estadísticas: el 86,7% de los chilenos es sedentario y un 74,2% de la población adulta sufre de sobrepeso u obesidad. Además, hoy está siendo más frecuente ver pacientes infartados, cada vez más jóvenes y obesos”, agrega

Para disminuir la prevalencia en nuestro país, el especialista señala que “es importante mantener controlados los factores de riesgo modificables, que se refiere a todos aquellos hábitos y prácticas nocivas para la salud del corazón, pero que se pueden cambiar con fuerza de voluntad y constancia. Al reducir o eliminar la exposición a estos riesgos, disminuye la posibilidad de enfermedad, de una discapacidad e incluso de una muerte prematura”

De acuerdo con el jefe de cardiología de Clínica Las Condes, Carlos Caorsi, es fundamental prevenir y la “mejor forma es tener una vida saludable, es decir, realizar ejercicio, tener alimentación sana y balanceada, mantener un peso adecuado y vigilar aquellos factores de riesgo susceptibles de ser controlados, ya sea con medidas no farmacológicas como farmacológicas, como la diabetes, hipertensión, el colesterol y evidentemente evitar el tabaquismo”

Asimismo, el especialista indica que es importante los chequeos preventivos en este tipo de patologías que, en el caso de hombres, sin enfermedades de base, debe iniciarse a partir de los 35 años, y antes si se tienen factores de riesgo como obesidad y tabaquismo

En el caso de las mujeres, corresponde a los 40 años, por contar con factores de protección hormonal, pero también depende de si se tienen características de riesgo como la diabetes o hipertensión, ya que en estos casos se debe realizar a una edad previa

En cuanto a los signos de alerta a los que hay que estar atentos para consultar a tiempo ante una patología cardiovascular de riesgo como un infarto agudo al miocardio, el doctor Caorsi indica que este “se presenta con un dolor al centro del pecho bastante intenso y que puede irradiar tanto a cuello como a la mandíbula. Este dolor generalmente aumenta cuando realizamos cualquier esfuerzo y disminuye en situaciones de reposo. Esto es muy importante de señalar, todos aquellos dolores que aumentan al caminar o al hacer un esfuerzo las personas deben consultar inmediatamente a su médico”

Para el caso de los accidentes cerebrovasculares, se enumera los siguientes síntomas de alerta: parálisis o entumecimiento de la cara, brazo o pierna; dificultad para hablar y entender lo que otros están diciendo; problemas repentinos para ver con uno o ambos ojos; dificultad para caminar, mareos, pérdida del equilibrio o coordinación; dolor de cabeza severo y repentino sin causa conocida

Caorsi indica que se debe consultar al especialista ante la presencia de cualquiera de estos síntomas que alerten a la posibilidad de un evento cardiovascular, pues “iniciar antes el tratamiento, determina que las secuelas sean menores”

Cómo mantener un corazón sano Una de las estrategias más recomendadas para prevenir enfermedades cardiovasculares es realizar actividad física de manera regular. La sugerencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para adultos entre 18 y 65 años es realizar actividades físicas aeróbicas, con intensidad moderada, durante al menos 150 minutos a la semana

“Desde el punto de vista metabólico, se ha demostrado que la práctica de ejercicio regular tiene una serie de beneficios. Disminuye los niveles de triglicéridos; regula los niveles de colesterol; contribuye a bajar la presión arterial; mejora el metabolismo y la sensibilidad de la insulina, entre otros”, comenta el Dr. Lucero

La nutrición también juega un papel fundamental en el estado de salud del corazón. “El consumo de alimentos con niveles elevados de sodio y azúcares conducen al desarrollo de enfermedades tales como la hipertensión arterial o la diabetes, que se relacionan de manera directa con la aparición de enfermedades cardiovasculares. En este contexto, la recomendación es mantener una dieta equilibrada, variada y saludable, consumir frutas y verduras, disminuir las grasas saturadas, azúcares refinados, sodio y abandonar hábitos como el alcohol y el cigarrillo”, precisa

El especialista agrega que, según datos de la OMS, “el 80% de las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares se podrían evitar cambiando nuestros hábitos de alimentación por una dieta equilibrada y realizar actividad física constante. Por lo mismo, no debemos esperar hasta tener un problema cardiaco, sino que desde edades tempranas fomentar hábitos saludables en forma permanente”

Una buena salud cardiovascular se basa también en chequeos periódicos que permitan prevenir y detectar una patología: “Al menos una vez al año es importante que los pacientes se realicen controles preventivos de la presión arterial, colesterol y glucosa, especialmente después de los 40 años o antes en caso de factores de riesgo y antecedentes familiares”

“Además, existen estudios genéticos que hoy en día podemos hacer a aquellos familiares directos de pacientes con enfermedades cardíacas y que ayudan a prevenir o detectar algún problema y así poder actuar antes de que ocurra la enfermedad”, especifica el Jefe del Departamento de Enfermedades Cardiovasculares de Clínicas RedSalud

Las opciones de tratamiento varían dependiendo del tipo de enfermedad cardíaca y su gravedad. Además de generar cambios en el estilo de vida, las alternativas apuntan a tomar medicamentos y someterse a procedimientos como angioplastias de arterias coronarias enfermas, cirugía de bypass aorto-coronario o de reparación/recambio de las válvulas cardíacas enfermas

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